
Estudiante mexicana desarrolla un innovador prototipo capaz de extinguir pequeñas llamas utilizando ondas sonoras
Tomás ValverdeÁngela Karime Venegas Hernández, estudiante de la especialidad de Electrónica del CETis 78 de Altamira, Tamaulipas (México), desarrolló un sistema experimental de supresión de incendios mediante ondas acústicas, un dispositivo diseñado para apagar pequeñas llamas utilizando sonido de baja frecuencia. Su proyecto le valió el primer lugar en la categoría Media Superior de ExpoCiencias Tamaulipas 2025, además de obtener una acreditación para representar a México en una feria internacional de invenciones que se celebrará en Bali, Indonesia, en noviembre de 2026.

A primera vista, la idea parece desafiar el sentido común: ¿cómo puede el sonido apagar el fuego? Sin embargo, el fenómeno tiene una explicación científica bien documentada.
Las ondas acústicas de baja frecuencia generan intensas oscilaciones del aire que producen vórtices y alteran el comportamiento de la llama. Estas perturbaciones dificultan la mezcla estable entre el combustible, el oxígeno y el calor, los tres elementos indispensables para mantener la combustión. Como consecuencia, la llama pierde estabilidad y puede extinguirse. No se trata de crear un vacío ni de "soplar" el fuego, sino de modificar las condiciones físicas que permiten que continúe ardiendo.
La idea de apagar llamas mediante sonido no nació con este proyecto. Desde hace más de una década, universidades y centros de investigación de distintos países han demostrado experimentalmente que determinadas frecuencias son capaces de extinguir incendios de pequeña escala. El gran mérito de Ángela fue llevar ese principio científico al desarrollo de un prototipo funcional, accesible y orientado a aplicaciones reales, logrando además destacarse en una competencia de innovación tecnológica.
Por el momento, la tecnología se encuentra en una etapa experimental. El dispositivo está pensado para apagar fuegos pequeños y controlados, por lo que todavía no puede reemplazar a los extintores convencionales utilizados en viviendas, industrias o espacios públicos. Sin embargo, investigadores consideran que este tipo de sistemas podría tener aplicaciones futuras en entornos donde el uso de agua o productos químicos resulte inconveniente, como equipos electrónicos, laboratorios o instalaciones sensibles.
Historias como la de Ángela Karime recuerdan que la innovación no siempre consiste en descubrir un fenómeno completamente nuevo. Muchas veces el verdadero aporte está en encontrar una forma inteligente de transformar el conocimiento científico existente en soluciones concretas para los problemas de la sociedad.
Con ingenio, perseverancia y formación técnica, esta joven mexicana demuestra que el talento juvenil puede convertir conceptos complejos de la física en proyectos con potencial para inspirar nuevas tecnologías y, quizás algún día, contribuir a salvar vidas.


No necesitamos más jóvenes famosos: necesitamos jóvenes que resuelvan problemas

La generación que heredará el futuro también debería participar en las decisiones del presente

El talento joven no está concentrado en Silicon Valley: el problema es dónde decidimos mirar

Estudiantes investigadores de la UNC desarrollan proteínas que podrían reemplazar el azúcar y ayudar al tratamiento de enfermedades

Del clic a la calle: cómo las redes sociales están cambiando el activismo juvenil

El dilema de la hiperconectividad: ¿comunidad digital o aislamiento crónico?

Tiene 34 años y desarrolla electrodos diminutos que imitan a las neuronas para conectarse mejor con el cerebro

Una generación que teme a la soledad no debería ignorar la soledad de sus mayores


