
Tienen 26 años y crearon robots autónomos capaces de sobrevivir dentro de un huracán categoría 5
Jóvenes Líderes NewsLos océanos cubren más del 70% de la superficie del planeta, pero obtener información constante de ellos continúa siendo una tarea compleja y costosa. Dos jóvenes ingenieros británicos decidieron abordar ese problema construyendo robots suficientemente pequeños y resistentes como para permanecer durante meses en alta mar.
Anahita Laverack y Ciaran Dowds tienen 26 años y son los fundadores de Oshen, una empresa británica que desarrolla pequeños vehículos oceánicos autónomos conocidos como C-Stars.
Su tecnología consiguió superar una prueba extrema: uno de estos robots logró introducirse en un huracán categoría 5 y transmitir información desde su interior.
Ahora la compañía vuelve a ser noticia después de conseguir aproximadamente US$5 millones en nueva financiación, anunciada en agosto de 2026, para ampliar la fabricación y despliegue de sus robots oceánicos.
Un pequeño robot frente a un enorme huracán
El momento que puso a prueba la tecnología ocurrió el 28 de septiembre de 2025, durante el huracán Humberto en el Atlántico.
Uno de los C-Stars de Oshen —una embarcación autónoma de aproximadamente un metro— atravesó condiciones asociadas al huracán mientras recopilaba información meteorológica.

Durante su recorrido registró una presión atmosférica de 955 milibares y transmitió los datos desde el océano.
El Laboratorio Oceanográfico y Meteorológico del Atlántico de la NOAA describió posteriormente el acontecimiento como la primera vez que un vehículo de superficie no tripulado consiguió capturar y transmitir información desde el interior de un huracán categoría 5.
La información recopilada no quedó solamente como una demostración tecnológica. El informe final del National Hurricane Center sobre Humberto señaló que las observaciones obtenidas por los C-Stars de Oshen resultaron útiles para reconstruir la trayectoria e intensidad del ciclón.
Robots diseñados para permanecer meses en el océano
Los C-Stars fueron concebidos con una filosofía diferente a la de los grandes barcos oceanográficos.
En lugar de construir embarcaciones cada vez más grandes y costosas, Oshen apuesta por desplegar muchos robots pequeños, autónomos y relativamente económicos.
Los vehículos utilizan fuentes renovables de energía y están diseñados para navegar durante largos períodos sin tripulación, recopilando y transmitiendo información sobre las condiciones del océano.
Esta estrategia permitiría colocar decenas o incluso cientos de unidades simultáneamente en diferentes regiones.
La información obtenida puede utilizarse para mejorar el pronóstico meteorológico y de huracanes, estudiar los océanos y el cambio climático, monitorear infraestructura marítima y desarrollar investigaciones científicas.
La propia NOAA mantiene actualmente conjuntos de datos públicos correspondientes a diferentes unidades de Oshen utilizadas para monitoreo de huracanes durante 2026.
De vivir en un pequeño velero a construir una empresa tecnológica
La historia detrás de Oshen es tan particular como sus robots.
Laverack y Dowds se conocieron mientras estudiaban en Imperial College London. Ella se formó en Ingeniería Aeronáutica y él en Ingeniería Electrónica y Eléctrica, especializándose en áreas como robótica, sistemas embebidos y teoría de control.
En 2022 decidieron fundar Oshen.
Durante los primeros años optaron por una estrategia poco convencional: juntaron sus ahorros, compraron un velero de aproximadamente 25 pies y se instalaron en uno de los puertos deportivos más económicos de Reino Unido.
El barco les permitía reducir sus gastos y, al mismo tiempo, tener acceso directo al mar para probar constantemente sus prototipos.
Construían, modificaban y volvían a lanzar los robots al agua.
Ese proceso de experimentación terminó convirtiéndose en una compañía especializada en robótica oceánica.
Una nueva inversión para multiplicar la flota
Cuatro años después de su fundación, Oshen atraviesa una nueva etapa.
En agosto de 2026 se conoció que la empresa consiguió aproximadamente US$5 millones en una nueva ronda de inversión, con participación de fondos especializados en tecnología profunda.
El objetivo es aumentar considerablemente la capacidad de fabricación de sus robots y expandir las operaciones de la compañía.
Oshen ya trabaja con organismos científicos y gubernamentales y sus C-Stars han sido utilizados para proyectos relacionados con investigación meteorológica, monitoreo oceánico e infraestructura marítima.
El desafío ahora es transformar las demostraciones individuales en algo mucho más ambicioso: una red permanente de pequeños robots distribuidos por los océanos.
Una nueva manera de observar el planeta
Los satélites permiten observar enormes extensiones del océano desde el espacio, pero existen mediciones que siguen necesitando instrumentos directamente sobre —o debajo de— la superficie.
Tradicionalmente, conseguir esa información requiere boyas, barcos especializados o costosas expediciones científicas.
Una flota de pequeños vehículos autónomos podría complementar esas herramientas recopilando información continuamente y llegando a lugares donde enviar personas sería demasiado caro o peligroso.
Precisamente ahí aparece el potencial de Oshen.
Lo que comenzó con dos jóvenes ingenieros experimentando desde un pequeño velero terminó produciendo un robot capaz de enfrentarse a uno de los fenómenos meteorológicos más violentos del planeta.
Y ambos fundadores todavía tienen 26 años.
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“Tienen 26 años y crearon robots autónomos capaces de sobrevivir dentro de un huracán categoría 5”

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