Una estudiante de 18 años desarrolló un material que extrae agua del aire utilizando únicamente luz solar

La joven estadounidense Zainab Nathani creó un biogel poroso capaz de capturar la humedad presente en la atmósfera y liberarla posteriormente en forma de agua mediante el calor del sol. 
25/08/2026Jóvenes Líderes NewsJóvenes Líderes News

Su proyecto busca ofrecer una alternativa de bajo costo para comunidades con dificultades de acceso al agua potable.

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Con apenas 18 años, la estudiante estadounidense Zainab Nathani está explorando una solución innovadora para uno de los mayores desafíos ambientales del planeta: obtener agua dulce en regiones donde el acceso al recurso es limitado.

Nathani, estudiante de Niles Township West High School, en Illinois, desarrolló un material poroso capaz de absorber vapor de agua presente en el aire y luego liberarlo mediante la energía proporcionada por la luz solar, reduciendo así la necesidad de electricidad o infraestructura compleja.

Su proyecto, denominado “Emulsion-Templated Composite Biogels for Scalable Solar-Driven Atmospheric Water Generation”, utiliza un biogel basado en alginato de sodio cuya estructura está inspirada en la porosidad jerárquica de los huesos. El material incorpora además cloruro de litio, que favorece la captura del vapor de agua, y componentes capaces de aprovechar la radiación solar para facilitar posteriormente su liberación.

Del aire al agua

El principio de funcionamiento es relativamente sencillo: durante una primera etapa, el material actúa como una especie de esponja microscópica que captura la humedad existente en el ambiente.

Posteriormente, cuando recibe luz solar, el material se calienta y libera el agua almacenada en forma de vapor. Ese vapor puede condensarse y recuperarse como agua líquida. De esta manera, el aire funciona como fuente de agua y el sol como principal fuente de energía del proceso.

Los resultados experimentales difundidos por Nathani indican que el material llegó a captar hasta 3,55 gramos de agua por cada gramo de material en condiciones de alta humedad y alrededor de 1,1 gramos por gramo en condiciones de menor humedad relativa. En pruebas realizadas al aire libre y utilizando únicamente energía solar, registró aproximadamente 1,19 gramos de agua por gramo de material, manteniendo además un rendimiento relativamente estable durante varios ciclos de absorción y liberación.

Estos resultados corresponden todavía a una investigación experimental y no significan que exista actualmente un dispositivo listo para abastecer de agua potable a gran escala. El desafío será demostrar que el sistema puede producir cantidades suficientes de agua, mantener su rendimiento durante largos períodos y hacerlo a un costo competitivo.

Reconocimiento internacional

La investigación llevó a Nathani hasta la edición 2026 de la Regeneron International Science and Engineering Fair (ISEF), una de las competencias científicas para estudiantes secundarios más importantes del mundo.

La joven había clasificado a la instancia internacional luego de participar en la exposición estatal de la Illinois Junior Academy of Science. Los registros oficiales confirman su participación en la categoría de Ciencia de Materiales, donde obtuvo un Fourth Award por su investigación.

Su interés por el agua trasciende el laboratorio. Nathani también participa en iniciativas relacionadas con el acceso al agua limpia y ha manifestado su intención de aplicar la ciencia y la ingeniería ambiental a problemas concretos que afectan a distintas comunidades.

Una tecnología con potencial social

La captación de agua atmosférica no es un concepto completamente nuevo. Investigadores de distintas partes del mundo trabajan desde hace años en materiales capaces de absorber humedad incluso en condiciones relativamente secas.

Sin embargo, una de las principales dificultades de estas tecnologías es la energía necesaria para recuperar posteriormente el agua atrapada. El proyecto de Nathani resulta especialmente interesante porque apuesta por utilizar energía solar pasiva, buscando desarrollar un sistema que eventualmente pueda funcionar en lugares sin conexión estable a la red eléctrica.

La posibilidad de producir agua a partir de la humedad atmosférica podría resultar especialmente útil en comunidades rurales, regiones afectadas por sequías o territorios donde transportar agua potable resulta costoso.

Por ahora, el desarrollo se encuentra en etapa de investigación y necesitará superar pruebas de escalabilidad, durabilidad, seguridad y calidad del agua antes de convertirse en una solución de uso cotidiano.

Aun así, el trabajo de Zainab Nathani constituye un ejemplo del papel que las nuevas generaciones pueden desempeñar frente a los grandes desafíos ambientales: una estudiante de secundaria que decidió aplicar la ciencia de materiales para intentar transformar algo tan cotidiano como la humedad del aire en uno de los recursos más esenciales para la vida.

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