
Tiene 16 años y programa robots autónomos para detectar víctimas en zonas de desastre
Jóvenes Líderes NewsA los 16 años, Martina Talamona ya acumula una trayectoria internacional en un campo tecnológico que podría tener importantes aplicaciones en el futuro de los rescates: la programación de robots autónomos capaces de desenvolverse en zonas de desastre.
La joven argentina es estudiante del Colegio Galileo Galilei, integra el equipo Sub-19 de Robótica de la Universidad Abierta Interamericana (UAI) y es pasante del Centro de Altos Estudios en Tecnología Informática (CAETI).

Su especialidad es Rescate Simulado, una disciplina de RoboCup en la que los participantes deben desarrollar el software necesario para que un robot virtual pueda ingresar de manera autónoma a un escenario que representa una catástrofe, explorar el lugar y obtener información que podría resultar fundamental para los equipos de emergencia.
Robots que deben tomar decisiones por sí mismos
El desafío no consiste simplemente en manejar un robot a distancia.
Martina trabaja en la programación de robots autónomos, capaces de analizar el escenario y decidir cómo desplazarse sin recibir constantemente instrucciones de una persona.
Durante las competencias, el robot ingresa en un entorno virtual desconocido que simula una zona afectada por una catástrofe. Debe recorrerla, superar obstáculos, identificar víctimas y reconocer diferentes peligros mientras construye un mapa del lugar.
Para conseguirlo, Martina trabaja con programación y algoritmos de navegación que utilizan conocimientos matemáticos, incluida la trigonometría.
El resultado busca reproducir una situación con enorme potencial en el mundo real: enviar primero una máquina a un lugar peligroso para obtener información antes de exponer a los rescatistas humanos.
Detectar víctimas y construir un mapa del desastre
En una catástrofe, disponer rápidamente de información puede marcar una diferencia decisiva.
Después del derrumbe de un edificio, por ejemplo, los rescatistas pueden encontrarse con estructuras inestables, caminos bloqueados y diferentes amenazas que dificultan determinar dónde se encuentran las víctimas.
El desafío que Martina aborda mediante simulaciones apunta precisamente a ese problema.
El robot debe identificar personas afectadas y mapear las áreas peligrosas, generando información sobre el escenario mientras lo recorre.
En una eventual aplicación física, sistemas autónomos con estas capacidades podrían convertirse en una herramienta complementaria para bomberos y equipos especializados, permitiéndoles conocer mejor el terreno antes de ingresar.
Es importante, sin embargo, diferenciar el potencial de la tecnología de su estado actual: Martina compite con robots en escenarios simulados por computadora, no con robots físicos que actualmente sean enviados por ella a catástrofes reales.
Una pasión que comenzó cuando era muy pequeña
El vínculo de Martina con la tecnología comenzó mucho antes de sus competencias internacionales.
Según relató a LA NACION, cuando era pequeña su padre, que trabaja en sistemas, solía buscar ejercicios de lógica y programación para resolver juntos durante los fines de semana.
Lo que comenzó como una actividad familiar terminó convirtiéndose en una vocación.
Con los años se incorporó a competencias de robótica y fue especializándose hasta alcanzar el máximo nivel internacional juvenil.
Campeona internacional con apenas 14 años
En 2024, cuando tenía 14 años, Martina participó de la RoboCup Internacional realizada en Eindhoven, Países Bajos.
Allí consiguió el primer puesto en la prueba SuperTeam de Rescue Simulation, en la que los representantes argentinos trabajaron junto a un equipo de Taiwán.
Ese resultado marcó el comienzo de una sucesión de logros internacionales.
En 2025 obtuvo además el primer puesto en la primera RoboCup Americas, realizada en Pensilvania, Estados Unidos, y posteriormente alcanzó un tercer puesto internacional en Brasil.
En 2026 volvió a representar a la Argentina
Este año Martina tuvo un nuevo desafío: viajar a Incheon, Corea del Sur, para disputar la RoboCup Internacional 2026.
Integró el equipo argentino de Rescate Simulado junto a Ramiro Francavilla, bajo la mentoría de Emanuel Hamui y con el acompañamiento de Gonzalo Zabala, director del Laboratorio de Robótica y Tecnología Educativa del CAETI.
Y el resultado volvió a colocar a la Argentina entre los mejores del mundo.
El equipo Sub-19 de la UAI consiguió el segundo puesto mundial en Rescate Simulado, convirtiéndose en subcampeón de la RoboCup 2026 celebrada entre el 30 de junio y el 6 de julio en Corea del Sur.
Tecnología para reducir el riesgo humano
Más allá de las competencias, el trabajo que realizan Martina y otros jóvenes dentro de RoboCup permite experimentar con tecnologías que buscan resolver problemas concretos.
La robótica aplicada a emergencias persigue desde hace años una idea fundamental: que las máquinas puedan ingresar a lugares demasiado peligrosos para los seres humanos, recopilar información y ayudar a los equipos de rescate a tomar mejores decisiones.
En el caso de Martina, ese desafío comienza actualmente dentro de una computadora.
Pero los problemas que intenta resolver son reales.
Programar una máquina para que pueda orientarse de manera autónoma, reconocer víctimas, detectar zonas peligrosas y construir un mapa sin conocer previamente el escenario son capacidades que pueden contribuir al desarrollo de los robots de rescate del futuro.
Y detrás de esos algoritmos se encuentra hoy una adolescente argentina de apenas 16 años que ya logró subir al podio de las principales competencias internacionales de robótica.
Una historia que demuestra que la innovación no siempre comienza en un gran laboratorio: a veces puede comenzar con una chica resolviendo ejercicios de programación junto a su padre y terminar con Argentina entre los mejores equipos de robótica del mundo.


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