
Científicos desarrollan biosensores que buscan detectar señales del cáncer gástrico con unas gotas de sangre
Jóvenes Líderes NewsEl proyecto es liderado por el Dr. Adrian Ges Naranjo, investigador postdoctoral del Laboratorio de Biosensores de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas, junto con la profesora Soledad Bollo Dragnic, académica del Departamento de Química Farmacológica y Toxicológica, y el profesor Javier Morales Montecinos, académico del Departamento de Ciencias y Tecnología Farmacéutica.
La investigación aborda uno de los grandes desafíos asociados al cáncer gástrico: su detección temprana. En Chile, esta enfermedad representa el 12,5% de las muertes oncológicas, según la información difundida por la universidad. Uno de los problemas es que puede desarrollarse inicialmente con síntomas poco específicos, por lo que numerosos casos son diagnosticados cuando la enfermedad ya se encuentra en etapas avanzadas.

Buscar las huellas del cáncer en la sangre
Actualmente, herramientas como la endoscopia y la biopsia cumplen un papel fundamental en el diagnóstico del cáncer gástrico. Sin embargo, requieren infraestructura sanitaria especializada y son procedimientos más invasivos que una extracción de sangre.
El equipo chileno investiga una alternativa basada en la denominada biopsia líquida, que busca identificar en la sangre u otros fluidos biológicos determinadas señales moleculares asociadas a los tumores.
Entre esas señales se encuentran los microARN, pequeñas moléculas cuyo comportamiento puede modificarse durante el desarrollo y progresión del cáncer. El desafío científico consiste en que pueden encontrarse en concentraciones extremadamente bajas, haciendo difícil su detección.
Para intentar superar esta barrera, los investigadores están desarrollando microdispositivos nanotecnológicos y biosensores electroquímicos capaces de reconocer microARN específicos y transformar ese reconocimiento en una señal eléctrica medible.
El principio resulta especialmente prometedor: utilizar apenas unas gotas de muestra para buscar determinadas huellas moleculares vinculadas con la enfermedad.
Un posible “diagnóstico de bolsillo”
El trabajo combina conocimientos de nanotecnología, química, bioquímica y ciencia de los materiales. Una de las claves está en perfeccionar la denominada “biointerfaz”, es decir, la superficie del sensor que entra directamente en contacto con la muestra biológica.
El objetivo a largo plazo es avanzar hacia tecnologías Point-of-Care (POC): dispositivos portátiles capaces de realizar análisis directamente en centros médicos, consultorios de atención primaria e incluso zonas alejadas de grandes laboratorios.
La idea se aproxima conceptualmente al funcionamiento de un glucómetro: una herramienta pequeña, rápida y sencilla de utilizar que permita obtener información relevante sin depender necesariamente de equipamiento de laboratorio altamente sofisticado.
De concretarse, una tecnología de estas características podría contribuir no solamente a acelerar los análisis, sino también a descentralizar el acceso a herramientas de medicina de precisión, especialmente en regiones con menor infraestructura sanitaria.
Una tecnología todavía en investigación
El desarrollo se encuentra actualmente en fase de investigación y validación clínica, por lo que todavía no constituye una prueba disponible para diagnosticar cáncer gástrico ni sustituye los métodos médicos utilizados actualmente.
Sin embargo, el proyecto muestra hacia dónde podría avanzar una parte del diagnóstico oncológico: dispositivos cada vez más pequeños y sensibles capaces de encontrar señales moleculares de una enfermedad mediante procedimientos mínimamente invasivos.
El desafío del equipo de la Universidad de Chile es convertir esa posibilidad científica en una tecnología suficientemente precisa, económica y accesible.
Si los procesos de investigación y validación resultan exitosos, estos biosensores podrían ayudar en el futuro a acercar la detección de señales asociadas al cáncer gástrico a lugares donde actualmente el acceso a estudios especializados resulta más complejo.


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