
Evelyn Pinot, la joven mexicana que convierte las ciudades en refugios para abejas, mariposas y colibríes
Jóvenes Líderes NewsMientras las ciudades avanzan y los espacios naturales retroceden, Evelyn Pinot Campos decidió trabajar para que abejas, mariposas, colibríes y otros polinizadores puedan encontrar refugio incluso en medio del concreto.

La joven mexicana de 20 años, originaria de Tapachula, Chiapas, es fundadora de Polinizadores Urbanos, un proyecto sin fines de lucro que busca recuperar espacios para la fauna nativa mediante la creación de jardines con especies vegetales propias de la región, educación ambiental y participación comunitaria.
La iniciativa nació a partir de una preocupación muy cercana. Evelyn creció escuchando historias sobre la enorme diversidad de mariposas, aves y otros animales que antiguamente podían encontrarse con facilidad en Tapachula. Frente a la transformación del entorno urbano, decidió pasar de la preocupación a la acción.
De pequeños jardines a un corredor biológico
Uno de los pilares de Polinizadores Urbanos es la instalación de jardines con plantas nativas capaces de proporcionar alimento y refugio a diferentes especies de polinizadores.
El proyecto fue creciendo rápidamente. Al finalizar 2025 ya se habían establecido más de 20 jardines polinizadores en la región del Soconusco, principalmente dentro de instituciones educativas. También se realizaron intervenciones en distintos puntos de Tapachula y localidades como Puerto Madero, Huehuetán, Tuxtla Chico y Cacahoatán.
La propuesta evolucionó además hacia la conformación de un corredor biológico para polinizadores, conectando distintos espacios verdes urbanos para facilitar el desplazamiento y supervivencia de la fauna.
Una de las intervenciones más ambiciosas alcanzó aproximadamente 3,3 kilómetros del Par Vial de Tapachula, donde se trabajó incorporando árboles nativos y plantas florales.
La idea es sencilla pero poderosa: en lugar de pensar cada jardín como un espacio aislado, convertir numerosos puntos de la ciudad en una red capaz de ofrecer alimento, refugio y conectividad a los animales.
Aulas vivas para las nuevas generaciones
Pero Evelyn no busca solamente recuperar biodiversidad.
Los jardines también funcionan como “aulas vivas”, espacios donde niños, jóvenes y adultos pueden aprender directamente sobre los ecosistemas que los rodean.
Polinizadores Urbanos combina la creación de estos refugios con actividades educativas en escuelas y divulgación científica, acercando la conservación ambiental a comunidades que pueden participar activamente sin necesidad de ser especialistas.
“Polinizadores Urbanos es un proyecto de ciencia ciudadana”, explicó Pinot al presentar los avances alcanzados durante 2025, destacando que no es necesario ser biólogo o investigador para contribuir a proteger el ambiente.
El reconocimiento de National Geographic
El trabajo de Evelyn alcanzó proyección internacional en 2024.
Con Urban Pollinators, fue seleccionada entre los ganadores del Slingshot Challenge de National Geographic Society, una competencia internacional que impulsa a jóvenes a desarrollar soluciones frente a los principales desafíos ambientales del planeta.
Su propuesta fue reconocida dentro de la categoría Top Honors. National Geographic destacó específicamente su objetivo de construir el primer registro de plantas nativas para polinizadores de Tapachula y crear espacios urbanos donde estas especies pudieran prosperar.
El reconocimiento colocó a una iniciativa nacida en Chiapas dentro de una selección global de proyectos juveniles de conservación.
El siguiente desafío: producir las plantas que necesita la restauración
El camino de Evelyn también la llevó a detectar otro problema: para recuperar los ecosistemas no alcanza con querer plantar especies nativas si esas plantas son difíciles de conseguir.
De esa necesidad surgió MUIR-CHEJ Network, una propuesta enfocada en desarrollar una red de viveros dedicada a plantas nativas de ecosistemas costeros.
El proyecto obtuvo el primer lugar en el Climatón 2026, convocatoria impulsada por el Fondo de Conservación El Triunfo A.C., y abrió una nueva etapa de colaboración e intercambio internacional vinculada con Escocia.
La evolución de su trabajo muestra así una visión cada vez más integral: primero identificar las plantas nativas, luego crear jardines para los polinizadores, conectar esos espacios mediante corredores biológicos y finalmente trabajar también sobre la disponibilidad de las especies vegetales necesarias para restaurar los ecosistemas.
Una joven que decidió devolverle naturaleza a su ciudad
A los 20 años, Evelyn Pinot representa una generación de jóvenes que no espera a ocupar grandes cargos para comenzar a transformar su entorno.
Su proyecto parte de intervenciones aparentemente pequeñas —una planta, un jardín, una escuela— pero busca conectarlas hasta producir un impacto mucho mayor.
Porque recuperar una flor nativa también puede significar recuperar una abeja, una mariposa o un colibrí. Y cuando esos pequeños refugios comienzan a multiplicarse y conectarse, una ciudad también puede empezar a convertirse nuevamente en hogar para la naturaleza.


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